viernes, abril 25, 2008

Two hundred...

Este blog ya tiene doscientas entradas. Realmente no es gran cosa, si escribiera diario ya estaría cerca de las 2000. Pero no es tan frecuente que escriba (aquí).

Doscientos posts (algunos censurados por mí) que dan testimonio de mi vida durante algo así como dos años y medio. Ayer fue mi cumpleaños, y por supuesto que tuve mi momento de reflexión tradicional, y estuve leyendo el blog desde el inicio de esta tercer versión.

En esas reflexiones, he decubierto dos dolores de mi pasado que aún cargo. Una de ellos es una acusación falsa que me hirió profundamente. Resulta que el papá de Manuel, el día de su funeral, tuvo la puntada de sugerir que yo le di la idea de suicidarse. ¡YO! el único amigo que jamás lo criticó por su físico, que le aguantaba todo y que estaba con él cuanto tiempo de mi vida podía...

¡Házme el chingado favor! Entiendo que el señor haya estado cegado por el dolor, pero de ahí a seguir aceptando que me haya inculpado de la decisión de Manuel, lo siento, pero no más.

El segundo dolor tiene más que ver con decisiones propias. He decidido confesarlo a las personas involucradas una vez que sea independiente (again). Al respecto, me costó mucho trabajo admitir que ralmente estoy arrepentido de lo que hice, no solo por las consecuencias kármicas, sino por que mentí y robé a personas que no se lo merecían.

El auto-perdón es la herramienta que usaré para sanar ese dolor. Y en el otro caso, le diré "en persona" que la neta se manchó con mi pobre psiqué de adolscente y esa culpa fue la que lenta e inadvertidamente me pavimentó el camino para el Dark Side. Incluso, ahora entiendo a Manuel de cierta manera.

Aparte de descubrir y elabrorar un plán de acción para esas dos cargas del pasado, en mis reflexiones reconozco que realmente no me puedo quejar, estoy feliz. Soy feliz. Este presente ha sido el mejor de mi vida...

No formé parte del club de los 27, lo cual es bueno, hubiera sido algo frustrante (supongo) morirme justo cuando estoy empezando a disfrutarla tanto.

Luego... viene el asunto de la madurez. ¿Lo soy realmente? ¿O solo me hago pendejo?

Creo que sí lo soy, o lo estoy siendo. Es un hecho de que ya me harté de muchas actitudes de antaño, y otras que no pienso soltar jamás... pero las que ya me hartaron es tiempo de modificarlas. No sé si vayan a serlas por unas más acorde a mi edad, o lo que se esperaría de mí. Simplemente voy a hacer lo mismo de siempre, hacer lo que mi corazón siente que está correcto.

La pareja...

... esa está bien así. A pesar de que traté evitarlo, se ha ganado que ya sienta algo por ella. No estoy negado a sentir amor por esta mujer, sino que simplemente no quiero que sea tan rápido. De todas maneras no pienso actuar obedeciendo a este sentimiento sin analizar profundamente todo al respecto.

No llevo prisa, quiero disfrutar cada momento con ella, cada estapa de lo que sea que estemos construyendo... o viviendo.

Conclusión: Estoy feliz y contento. Un poco insatisfecho con mi vida monetaria solamente. And I'm falling in love...

Ahhh, y le pondré etiquetas a las entradas viejas de este blog.

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