Todos y cada uno de los minutos que he convivido con ella, han sido más de lo que pude haber pedido, por una simple razón: ¡Me entiende!
Puedo hablar o no hablar si se me pega la rechingada gana. De la manera que quiera y con las palabras que desee.
¡Y de casi cualquier tema! Ella saca temas de conversación. Yo, por mi ansiosa parte, o ando de chistosito haciéndola repelar, o literalmente la hago llorar a mí manera.
¡CERO MÁSCARAS!
Libertad absoluta para estar con ella o no.
sábado, noviembre 18, 2006
Death blessed me with change...
This was written by The Bridger around 3:37 a.m.
This post applies as: Women of my life
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


0 Bridged World(s):
Publicar un comentario